River reforzó la defensa y el ataque con los fichajes de Otamendi, Correa y Thiago. Sin embargo, el verdadero problema del equipo está en el medio de la cancha, donde falta un volante central de calidad que ordene el juego.

Hace años que el club no consigue un número 5 que cumpla con las características necesarias. Esta carencia afecta tanto en defensa como en la capacidad para generar ataque. Almada emerge como la alternativa para revertir esta situación en el mediocampo.