Julián Álvarez no se presentó nuevamente a la práctica del Atlético de Madrid, esta vez por "indisposición" según reportó Marca. Es la segunda jornada consecutiva que el delantero argentino se ausenta de los entrenamientos, lo que agudiza la tensión entre el jugador y el club español. La situación entre ambas partes se deteriora día a día sin visos de resolverse en el corto plazo.

Álvarez quedó en la mira de la afición rojiblanca tras los rumores sobre un posible fichaje con Barcelona. En el último partido ante Villarreal el domingo, fue abucheado durante el calentamiento e ingresó como suplente en el empate 2-2 en casa. El jugador expresó públicamente su deseo de irse y afirmó haber conversado con el club madrileño sobre un traspaso para "cumplir mi sueño". Joan Laporta, presidente del Barcelona, confirmó el interés del club azulgrana en contratar al delantero, aunque aclaró que Atlético no tiene intención de vender.

Miguel Ángel Gil Marín, consejero delegado del Atlético, fue tajante: ni siquiera 200 millones de euros lograrían que el club lo transfiera. Desde la institución aseguraron que no hay "0% de posibilidades" de vender a Álvarez al Barça y describieron la situación como "una cuestión de dignidad". El delantero, que llegó desde Manchester City en 2024 con contrato por seis años, acumula 49 goles y 17 asistencias en 107 partidos.