Con 83.000 hinchas en el Monumental, River ganó con debut de Thiago Almada y primer gol de Ángel Correa. La victoria llegaba en el momento justo para Coudet, quien tras la derrota contra Tigre había planteado plazos para los resultados. El técnico necesitaba este triunfo más que nadie: cortar la racha negativa, hacerlo de local y recuperar la confianza.
En conferencia de prensa, Coudet descargó la tensión acumulada en las últimas semanas. Reconoció que en un club de la magnitud de River no hay tiempo de espera cuando se pierden, pero destacó el compromiso de sus jugadores. "Siento que se tiran de cabeza por mí y por River", afirmó. También aclaró que muchos problemas vinieron por la renovación del plantel y la imposibilidad de hacer pretemporada con todos disponibles.
El entrenador explicó que el equipo necesitará ajustarse durante los partidos, ya que no tuvieron las seis o siete semanas normales de trabajo previo. Con la victoria en la mano, Coudet pudo bromear sobre la mala suerte que los había acompañado. "Ahora que gané puedo volver a decir que estuvimos muy salados", lanzó entre risas, repasando lesiones y otras complicaciones que enfrentó el equipo.



