Marc Santos entró en cancha con el Levante a los 15 años y 288 días, lo que lo posicionó como el tercer futbolista más joven en jugar un partido de La Liga española. El debut del pibe levantinista quedó registrado en los libros de historia de la competición.

La marca de Santos tuvo corta vida. Un jugador argentino mantiene el primer lugar en el podio de los debutantes más precoces en la liga española, mientras que otro futbolista también lo superó en antigüedad.