El clásico de La Plata se jugará el sábado a las 16:45 con dos equipos en realidades muy distintas. Estudiantes acumula apenas el 26,66 por ciento de los puntos en cinco partidos, mientras que Gimnasia cosecha el 75 por ciento en cuatro encuentros. La diferencia no es casual: el Pincha no convirtió goles en tres de sus cinco compromisos, en tanto que el Lobo marcó en todas sus presentaciones.

Las razones futbolísticas explican esta brecha. Estudiantes, bajo la dirección de Alexander Medina, se desmorona ante el primer contratiempo y pierde consistencia cuando no le sale todo perfecto, como ocurrió en su única victoria 3-0 contra Defensa y Justicia. Gimnasia, dirigido por Ariel Pereyra, demuestra lo opuesto: se adapta a cada situación sin perder solidez y ha ganado diez de los doce partidos que disputó desde la llegada del técnico.

Las complicaciones de estas semanas afectaron diferente a ambos. El Pincha vendió a Mikel Amondarain, su motor de mediocampo, y aún busca compensar su ausencia. En el Lobo, los obstáculos se convirtieron en oportunidades: perdió a su goleador Marcelo Torres por lesión, pero encontró un reemplazo en Agustín Colazo, quien anotó dos goles en menos de dos encuentros.