João Fonseca remontó su partido contra Dominic Stricker en la serie entre Brasil y Suiza. El carioca cedió el primer set por 3-6 pero se recuperó para ganar 6-3 y 6-2 en una hora y 59 minutos. El tenista de 20 años cerró el encuentro con un drop de pura clase que tocó la red y cayó lejos del alcance del suizo.

Al terminar el punto, Fonseca no levantó los brazos ni festejó de forma convencional. Se quitó la gorra, se tapó los ojos y se largó a llorar, desbordado por la emoción. Mientras caminaba hacia su silla recibió un abrazo del capitán Jaime Oncins y se sentó sin poder controlar las lágrimas, cubriendo su rostro con una toalla.

Era su debut como local en la Copa Davis. Tras una recuperación ardua por una lesión abdominal que lo sacó del ATP de Cincinnati hace un mes y lo obligó a perderse el US Open, Fonseca regresó a la competencia. El jugador había manifestado lo importante que es este torneo para él desde su época juvenil.