Vilas llega a los 74 años sin el reconocimiento oficial como número 1 del ranking mundial, a pesar de que su desempeño lo justificaba en la época en que los sistemas de medición funcionaban distinto. El tenista argentino dejó un legado que trasciende cualquier cifra o clasificación.
Aunque la enfermedad que atraviesa actualmente limita su capacidad de recibir mensajes, el reconocimiento hacia su carrera persiste. Su aporte al tenis argentino y mundial sigue siendo innegable, independientemente de los registros históricos que lo hayan dejado fuera de ciertos honores.



