Más de 50 barrabravas de San Lorenzo ingresaron al predio el jueves durante la práctica, cuatro días después de la derrota 2-0 ante Huracán. El grupo se reunió con los futbolistas en la zona de estacionamiento para exigirles mayor actitud, responsabilidad y compromiso. Los integrantes de la hinchada también recordaron el apoyo que brindaron en el reclamo por mejores salarios para los jugadores surgidos de inferiores.
Entre los reclamos, los barrabravas hicieron mención específica a la caída ante el Globo del domingo pasado, la primera derrota en el estadio en 25 años. Algunos pasacalles agresivos ya habían circulado después de ese partido, con mensajes duros dirigidos al desempeño del equipo. Los dirigentes de la barra enfatizaron que una vez que los futbolistas dejan de ser juveniles deben actuar como profesionales.
Hacia el final del encuentro llegó el momento de mayor tensión: los barras exigieron que el capitán Nicolás Tripichio y Alexis Cuello armaran una lista con los nombres de quienes no quisieran continuar en el club. Dijeron que pasarían a retirarla el viernes. El plantel se mantuvo en silencio durante todo el episodio. San Lorenzo enfrenta a Unión el sábado a las 14.30 en el estadio Pedro Bidegain.



