Una escritora imagina la trama de un equipo de fútbol femenino que surge de la nada y se convierte en fenómeno. Para ambientar su relato, crea una ciudad tropical llamada Lilongwe en un país inventado de menos de 120.000 kilómetros cuadrados, sin salida al mar ni recursos naturales valiosos. El lugar sufre inundaciones, sequías y epidemias que condenan a millones a la pobreza y la dependencia de la agricultura primaria.

Las protagonistas de esa ficción son dos hermanas rebeldes que desafían las prohibiciones sociales contra el fútbol femenino. Se llaman Tabitha y Temwa Chawinga, y junto a un primo escapan a jugar en los potreros polvorientos de su aldea. Con un entrenador llamado Lovemore Fazili, impulsan una revolución futbolística en su pueblo.

Lo extraordinario es que esta historia, que parecería inventada, es completamente real. El país imaginario es Malaui, la nación ubicada entre Mozambique, Tanzania y Zambia. Este domingo, su selección femenina de fútbol, las Scorchers, vivirá un momento impensable hace apenas un mes.