En apenas tres años, Leo transformó el fútbol de Estados Unidos. El astro rosarino batió cifras que parecían inalcanzables en la liga norteamericana y posicionó a Inter Miami en la élite de la competencia.

Sus números fueron contundentes en cada temporada. Messi redefinió lo que significaba ser estrella en la MLS, tanto por su desempeño individual como por el impacto que generó en el equipo de Florida.