El histórico goleador de Boca festejó el tanto que Platense le marcó al equipo de La Boca. Kevin Retamar anotó el gol y Palermo no dudó en gritar su alegría desde donde estaba.
La reacción del ídolo azulgrana fue inmediata, pero enseguida se dio cuenta de lo que había hecho. Su arrepentimiento fue evidente cuando comprendió que acababa de celebrar un gol en contra de su club.



