Sobre el final del encuentro, un altercado entre dos jugadores derivó en una batalla campal que involucró a múltiples futbolistas de ambos equipos. Los empujones y las corridas se propagaron por toda la cancha, obligando al árbitro a suspender el partido antes de tiempo.

Arsenal aprovechó el caos para quedarse con la victoria y mantiene su posición de privilegio en la tabla de posiciones, compartiendo la cima con Excursionistas.