El defensor español cumplió 40 años en marzo y lleva sin disputar un partido desde principios de diciembre de 2025, cuando jugaba para Monterrey. A pesar de estar fuera de las canchas, mantiene una disciplina rigurosa: entrena cuatro días por semana trabajando diferentes grupos musculares, comienza cada sesión con 15 minutos de cardio y todo está supervisado por el cuerpo médico del club. Además, practica ayuno intermitente dos o tres veces semanales, entrena sin desayunar y luego consume un batido de proteína.
Su alimentación se basa en ensaladas, pescado a la plancha y carnes magras para garantizar los nutrientes que su cuerpo necesita. Ramos aseguró que después de tantos años manteniendo una disciplina, el organismo es quien pide comer de forma equilibrada, incluso durante sus vacaciones. La excepción a su régimen son los churros con chocolate, que consume cada 15 días junto a amigos, y ocasionalmente se permite otras comidas grasas una vez al mes.
El exjugador del Real Madrid sigue en busca de una propuesta como futbolista o técnico, mientras también incursiona en el mundo empresarial. Hace poco se confirmó que adquirió el 80% de las acciones del Sevilla, el club donde debutó en Primera División, en un acuerdo valuado en 400 millones de euros.



