En la Segunda División holandesa, Mats Seuntjens tomó la decisión de jugar pese al dolor que atravesaba su familia. El jugador del NAC se presentó en la cancha apenas dos días después de perder a su hija.
La hinchada del club sorprendió al futbolista y su pareja con una conmovedora ovación durante el partido. El gesto de los aficionados fue un reconocimiento al valor del jugador por presentarse a jugar en medio de la tragedia.


