Alan Velasco, segundo refuerzo más caro de la historia de Boca, tuvo un inicio complicado en el club. Hasta marzo sumaba pocos partidos como titular, apenas un gol y cargaba con el penal fallado ante Alianza Lima en el repechaje de Copa Libertadores. A principios de 2026 sufrió una distensión en la rodilla izquierda que lo dejó 45 días fuera de las canchas.

Desde su regreso, el mediapunta cambió su rendimiento. En los últimos 12 partidos convirtió cinco goles, muchos de ellos viniendo desde el banco. Con Rodolfo Arruabarrena marcó tres tantos en ocho encuentros: ante Sarmiento, Newell's y Recoleta. Aunque todavía no es titular fijo, el cuerpo técnico lo considera una opción para cualquier momento de los próximos partidos.

Velasco pasó por diferentes técnicos sin consolidarse. Con Fernando Gago arrancó como titular pero falló un penal crucial contra Alianza Lima. Con Miguel Ángel Russo jugó como extremo, función que no lo conformaba. La sequía de minutos se prolongó bajo Claudio Ubeda, pero desde su retorno a la cancha comenzó a responder con goles en momentos clave del equipo.