Juan Sebastián Verón lleva catorce años al frente de Estudiantes y su visión del fútbol cambió radicalmente. Pasó de ser un jugador acostumbrado a decidir en la cancha a convertirse en un gestor que prioriza la delegación y la construcción de equipos. Actualmente delega el 60% de las decisiones y aspira a llegar al 80%, convencido de que esto fortalece la institución a largo plazo.
El dirigente subraya la importancia del pragmatismo, la especialización y los procesos por sobre la urgencia de los resultados. Habla de la necesidad de inversión privada en el fútbol argentino, de la formación de juveniles y de sostener proyectos incluso cuando los fines de semana amenazan con alterarlos.
Verón está confiado en el presente de Estudiantes tras la clasificación a las semifinales de la Copa Libertadores, etapa a la que no llegaba desde 2006 con Alejandro Sabella. La victoria ante Corinthians por 1-0 en Brasil fue fruto de la historia del club y la actitud con la que se planta el equipo en estos momentos, sostiene.



